Economía circular y producción más limpia
La economía dominante es lineal: extraer, producir, usar y desechar. La economía circular propone cerrar ese ciclo para que los materiales conserven su valor el mayor tiempo posible: diseñar productos duraderos y reparables, reutilizar, remanufacturar y, solo al final, reciclar.
La jerarquía de residuos ordena las opciones de mejor a peor: prevenir, reducir, reutilizar, reciclar, valorizar energéticamente y, como último recurso, disponer. Reciclar es útil, pero evitar que el residuo se genere es siempre mejor.
En las organizaciones, este enfoque se concreta en la producción más limpia: revisar los procesos para usar menos agua, energía y materias primas y generar menos emisiones y residuos. Suele traer un doble beneficio: menor impacto ambiental y menores costos.
